Un bastón o una rama seca de palo bronco te librará de todos los percances: no te perderás, no te picarán avispas ni hormigas; no hallará animales dañinos, el majá de ojos peligrosos huye del bronco, las espinas ponzoñosas no se le hincarán, los malos espíritus no lo perseguirán, no respirará las emanaciones fatales de árboles y aguas maléficas, moradas de los ndokis.